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Puede decirse que la cogeneración es una técnica que permite producir en un
único proceso calor y electricidad, con el objetivo de economizar energía. Su
generalización podría convertirse en una herramienta efectiva en la lucha
contra el cambio climático.
Se define la cogeneración como la producción y aprovechamiento conjunto de
energía eléctrica y energía calorífica. Este proceso es eficiente, en cuanto a
que contribuye al ahorro energético y disminuye los niveles de contaminación.
Su eficiencia se fundamenta en el aprovechamiento del calor residual en la
producción de electricidad.
Los sistemas de cogeneración producen simultáneamente energía eléctrica o
mecánica y calor. El calor se aprovecha para generar energía térmica útil. Esta
es la razón por la que han de estar asociados a un centro consumidor de energía
térmica.
Una central de cogeneración de electricidad-calor funciona con turbinas o
motores de gas. El gas natural es la energía más empleada para hacer funcionar
estas grandes o pequeñas instalaciones de cogeneración, pero también pueden
utilizarse otras fuentes de energía e incluso residuos.
Así, existen plantas de cogeneración destinadas al aprovechamiento
energético del biogás producido por los residuos urbanos. Pero, ya sean de
mayor o menor dimensión, existe un abanico de posibilidades mucho mayor para
instalaciones de cogeneración. Puesto que se trata de generación en un mismo
proceso de energía eléctrica y calor útil, se puede emplear en prácticamente
todas las industrias e instalaciones que consuman calor o frío y en aquellas
que utilicen vapor y/o agua caliente, desde piscinas climatizadas a compañías
químicas, papeleras o alimentarias, sin olvidar otras que requieren procesos de
secado, como la minería, la cerámica y similares.
Beneficios
La cogeneración ahorra energía mediante la producción combinada de calor y
electricidad. A diferencia de otros procesos energéticos en los que se obtiene
sólo energía eléctrica, con este sistema se aprovechan también energías
valorizables como el vapor de agua resultante. Mientras una central eléctrica
convencional desaprovecha los humos que salen directamente por la chimenea, los
gases de escape de la cogeneración son primero enfriados y transmiten su
energía a un circuito de agua caliente/vapor. De esta forma, la utilización de
la cogeneración mejora del rendimiento de este tipo centrales y de otras
instalaciones.
Entre los beneficios que aporta, además de una disminución del consumo de
energía primaria, se encuentra la reducción de emisiones de gases de efecto
invernadero. Por otro lado, el descenso de pérdidas de energía en la red
eléctrica redunda en un aumento de la garantía de potencia y calidad del
servicio, así como en una mayor competitividad industrial en el sector
eléctrico.
Muchas plantas y muy distribuidas
Al constituirse muchas plantas, pequeñas y muy distribuidas se produce una
importante contribución a la seguridad y estabilidad del abastecimiento
energético, y al desarrollo sostenible. Tanto es así que se estima que sin las
plantas de cogeneración el porcentaje de incumplimiento de España con su
compromiso de Kioto sería un 5% superior al actual.
Bruselas considera que el potencial de la cogeneración con vistas al ahorro
energético está siendo infrautilizado actualmente en la Unión Europea. En 2004
se publicó la Directiva 2004/8/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, que
tiene como objetivo la creación de un marco para el fomento y desarrollo de la
cogeneración de alta eficiencia de calor y electricidad "basado en la demanda
de calor útil y en el ahorro de la energía primaria".
Según esta directiva, las centrales de cogeneración de electricidad-calor
pueden alcanzar un rendimiento energético del orden del 90%. Su procedimiento
es más ecológico, ya que durante la combustión el gas natural libera menos
dióxido de carbono (CO2) y óxido de nitrógeno (NOX) que el petróleo o el
carbón. El desarrollo de la cogeneración podría evitar la emisión de 127
millones de toneladas de CO2 en la UE en 2010 y de 258 millones de toneladas en
2020.
En España se espera que la cogeneración siga incrementando su participación
en la generación eléctrica. En el año 2011 se estima que habrá 7.100 MW
instalados con una producción de 38.000 GWh incluyendo el autoconsumo.
En la actualidad se utilizan diversos sistemas o técnicas de cogeneración.
Básicamente son tres: los llamados de ciclo combinado -que emplean una turbina
de gas y otra de vapor-, los que usan un motor alternativo y los que se valen
de microturbinas.
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