El esquema general de funcionamiento consiste en la
combustión de un combustible en una cámara. Los gases de combustión resultantes
se hacen pasar por la turbina dónde se extrae el máximo de su energía transformándola en
energía mecánica. La energía residual, en forma de un caudal de gases calientes
a elevada temperatura (sobre los 500ºC)
puede ser aprovechada para satisfacer, total o parcialmente, las necesidades
térmicas de proceso.
En este tipo de instalaciones se obtienen grandes
rendimientos térmicos debido a la alta temperatura de sus gases de escape.
El rango de potencia eléctrica producida en las turbinas de
gas va desde los 0,5MW hasta los 100MW.
Señalar que las turbinas de gas pueden utilizar como
combustible, además de gas natural, combustibles líquidos como derivados
ligeros del petróleo.
Fig 1: Esquema Turbina Gas